![]() |
| Marcha Nacional en defensa del Sindicato Mexicano de Electricistas |
viernes 16 de octubre de 2009
lunes 12 de octubre de 2009
Sábado de Gloria

y no muchos tenemos...
Andrés Calamaro, Estadio Azteca
El sábado la selección mexicana logró su pase a la Copa del Mundo del 2010, derrotando a la selección de El Salvador 4-1, al calor de los coros y porras entonados por una multitud de cien mil almas que llenaba el Estadio Azteca. Unas horas después, seis mil agentes federales, entre elementos de la Policía Federal y el Ejército, tomaron las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro en el Distrito Federal, Estado de México, Puebla, Hidalgo y Morelos.
Con esta acción y el correspondiente decreto emitido por Felipe Calderón en el Diario Oficial de la Federación se liquida la empresa que abastece de energía eléctrica al centro del país, dejando en la calle a 41 mil empleados activos y 25 mil jubilados: por equiparar cantidades, una multitud de más de la mitad del tamaño de aquella que horas antes rugía de euforia en el estadio de futbol.
El argumento de Calderón para decretar el cierre de Luz y Fuerza del Centro es que la empresa es incosteable, y que tiene un déficit de más de 50 mil millones de pesos. Se culpa de su ineficiencia los “ominosos sueldos de los empleados”, quienes comparados con los de la Comisión Federal de Electricidad producen la mitad de giga-watts por hora. Cabe aclarar que el sueldo más bajo en la compañía de Luz y Fuerza del Centro es de aproximadamente 8 mil pesos y el más elevado es de 16 mil pesos, más prestaciones. Los medios de comunicación lanzan ataques contra el Sindicato Mexicano de Electricistas “acusándolos” de que la semana pasada inauguraron un gimnasio que costó 103 millones de pesos “con cancha de basquetbol, salas de squash, karate, aerobics, baños de jacuzzi y vapor”.
Ante el embate contra la empresa, y azuzada por los medios de comunicación, una parte la opinión pública se desvive con hurras hacia la medida tomada por Felipe Calderón, bajo el perverso argumento de que estos trabajadores electricistas no son tan pobres como deberían, y tienen privilegios y lujos que, si los demás no gozamos, no deberían tampoco gozar ellos. En otras palabras, el delito de los trabajadores de la industria eléctrica es que no se están muriendo de hambre, como es el deber histórico de la clase obrera.
Es indispensable no quitar el punto de este renglón: la liquidación de Luz y Fuerza del Centro no sólo conlleva la inminencia de la privatización de la industria eléctrica, sino que agrega una nueva cifra (66 mil personas) a la tasa de desempleo que ya de por sí en el sexenio de Calderón ha crecido 79%. Pero los electricistas no son el único blanco de los despidos masivos perpetrados por el gobierno. Hace no más de un mes el mismo secretario de Hacienda anunció 10 mil nuevos despidos por la desaparición de tres secretarías de estado (la de Turismo, de la Reforma Agraria y de la Función Pública).
El hecho de que el gobierno federal no sólo no se aboque a la creación de nuevos empleos, sino que directamente ejecute despidos masivos debe ser considerado una agresión abierta contra el pueblo mexicano: el Estado que se supone debe regular y garantizar las condiciones mínimas de una vida digna arremete contra la propia población dejándola en la calle.
En la otra columna del periódico, la noticia no es menos alarmante: cinco mil seiscientos “ejecutados” en lo que va del año. En diez meses se ha superado el número total de asesinatos atribuibles al narcotráfico ocurridos durante el sexenio de Fox. El agregado es que este año se han destinado 104 mil millones de pesos para la lucha contra una delincuencia tan exacerbada y desorganizada que ni el mismo gobierno federal con toda su fuerza inconstitucionalmente desplegada en las calles ha podido parar.
La militarización del país le supone a los contribuyentes un “boquete financiero” (por usar los términos de Gómez Mont) de más del doble de los recursos destinados a la compañía de Luz y Fuerza, y los índices de violencia no sólo no se han reducido, sino que han aumentado. Por contraste con los salarios promedio de los empleados de Luz y Fuerza del Centro, el salario promedio de un jefe de departamento de la Procuraduría General de la República es de 31, 800 pesos. Si hay una empresa que urge liquidar, por ineficiente y costosa, es la llamada Guerra contra el Narco.
Pero que el país lleva el rumbo equivocado no es evidente para todos. A pesar de la deplorable situación económica, laboral y de seguridad que se vive, al parecer no hemos tocado fondo, y no se vislumbra una movilización social a la altura de las circunstancias.
El índice de popularidad de Calderón, según la encuestadora Mitofsky, en el pasado agosto era de 62.4%, y se ha mantenido prácticamente sin cambios desde enero de 2007, a excepción quizás de la escalada de marzo de este año, donde a raíz del pánico infundido por la epidemia de influenza subió hasta 68%. Si estas estadísticas son confiables, lo que reflejan es la efectividad del control social ejercido mediante la manipulación de los medios de comunicación, el uso de la fuerza y las medidas ‘sorpresa’ como el golpe al sindicalismo independiente y la amenaza epidemiológica. Es paradójico cómo los gobiernos en sociedades democráticas reciben más y más apoyo de la sociedad mientras más antidemocráticas son las medidas que toman.
Callar sobre política con nuestros vecinos, amigos y familiares nos conduce a la ilusión de que todos estamos de acuerdo, y de que la masa es más homogénea de lo que en realidad es. El silencio es el principio de la inmovilidad social. Por muy indignados y rabiosos que estemos, seguimos esperando que nuestro vecino se levante primero para empezar a actuar. Muy probablemente eso no suceda, pues la gente de este país tiene un umbral inexplicablemente alto de dolor: aguanta las peores vejaciones poniendo siempre la otra mejilla.
En la cuadra de todos nosotros hay un vecino que apoya las medidas del gobierno federal. Todos tenemos un amigo que piensa que los trabajadores electricistas no tienen derecho a un salario digno, alguien que opina que “si yo no tengo prestaciones, tampoco las deben tener ellos” en lugar de pensar que si el SME logró obtener prestaciones laborales mediante un contrato colectivo de trabajo, se deben poder lograr también condiciones laborales justas para el resto de los trabajadores del país.
Lo que necesitamos en este momento no son respuestas (todavía no llegamos ahí), sino empezar a plantear abiertamente las preguntas.
Por ejemplo, yo quisiera preguntarle a los diarios, a las televisoras que tan ávidamente difunden la noticia amarilla, quiénes son las víctimas de estas supuestas pugnas entre cárteles: de qué extracción social son las víctimas, a qué se dedicaban, dónde vivían. Quisiera saber también quiénes son los asesinos, y si los cientos de ejecuciones son realmente ajustes de cuentas o empiezan a rayar en la limpieza social, en un intento de arrasar con las clases más desfavorecidas, probablemente con el aval del mismo Estado como una medida desesperada e inhumana de canalizar el galopante desempleo.
Tenemos que preguntarle al gobierno federal qué está haciendo con los cientos de miles de millones de pesos que se destinan a las tres principales fuerzas en la lucha contra la delincuencia y pedirles cuentas, saber porqué la violencia se exacerba mientras más dinero se invierte en su combate. Independientemente de las simpatías políticas que profesemos, todos necesitamos hacer esas preguntas, todos merecemos una respuesta.
Por una vez, la izquierda reconocerá que es un sector amplísimo con multitud de diferencias internas, pero la importancia de esas diferencias es inversamente proporcional al tamaño de la crisis. Y la que hoy vivimos es una gran crisis, quizás más grande que la que llevó al estallido social de 1910.
Es momento de cerrar filas con los trabajadores organizados, con los mismos que se solidarizaron con el movimiento de defensa de la educación pública y gratuita, y con otras causas sociales igualmente justas. En estos tiempos de naufragio y agotamiento, la lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas es la ola que tenemos que aprovechar para llegar a tierra firme y empezar a pelear por cambiar el rumbo del país. Es tiempo de hablar con los vecinos, con la gente de nuestra red local; que sepan lo que pensamos y que piensen con nosotros. Que sepan los que nos conocen que estamos despiertos, que no tenemos trabajo o tenemos miedo de perderlo, que no nos alcanza el dinero, que nos rehusamos a vivir en un país controlado militar y mediáticamente por un puñado de capitalistas, que no llevamos más el tapabocas que nos pusieron en marzo, y que estamos más que nunca dispuestos a recuperar la dignidad.
Violeta Vázquez-Rojas
Cuadro comparativo que muestra el estado que guarda la nación justo antes de 1810, 1910 y 2010
Claro, les faltó decir que en 1810 el pueblo confió en los criollos, que los traicionaron, en 1910 el pueblo confió en Madero, que no hizo reparto de tierras y le hizo la guerra a Zapata, y ahora el pueblo confía en Andrés Manuel López Obrador... que más temprano que tarde los traicionará.
Encuesta en el Universal.

Si quieres defender la industria eléctrica nacionalizada y el derecho democrático a la libertad de asociación, pero te da pereza ir a las marchas o miedo enfrentarte a la Policía Federal, aquí hay una forma en la que puedes participar a un par de "cliks" de distancia. El periódico "El Universal", el diario de mayor circulación nacional, ha abierto una encuesta sobre la toma ilegal de la Cia. de Luz y Fuerza de Centro. Te invitamos a participar, para demostrar el rechazo masivo que tiene el decreto del gobierno calderonista.
Aquí el link: http://twtpoll.com/r/6eb9h6
Ah, y cuando acabes, cuando ya hayas votado, piensa que la única forma de ser consecuente con ese voto es participar en las movilizaciones en defensa del SME. Aquí en el blogg y en el chat que abrimos, aparecen muchos mensajes quejándose porque no proponemos una forma concreta de organización. Ya responderé a eso en la brevedad, pero mientras tanto, los reto a que tengan los güevos (metafóricos, también reto a las compañeras) de salir a las calles, donde cuenta la acción política, y solidarizarse con las nuevas víctimas de los abusos de Felipe Calderón. Construyamos juntos, en las calles, un movimiento social como no ha visto este país en años...
La cita es en el Ángel de la Independencia.

domingo 11 de octubre de 2009
El Gobierno Ilegítimo Ataca a Luz y Fuerza del Centro
Más allá de la defensa del Sindicato Mexicano de Electricistas, por su historia de lucha combativa, o de Luz y Fuerza como una empresa nacionalizada, propiedad de todos los mexicanos, la libertad de asociación es un pilar básico de todas las democracias. Los ejemplos que la clase media aspiracional toma de "democracias", Francia, Alemania, Inglaterra... incluso los Estados Unidos tienen como uno de sus pilares el respeto a la organización y la independencia sindical. Los franceses, por ejemplo, son el país con más huelgas al año y nadie los califica de un "estado fallido", como sí es el caso de México.
En Mexicanos Al Grito de Guerra llamamos a la más completa solidaridad con el Sindicato Mexicano de Electricistas. No tienen vergüenza esos señores que "gobernan" al acusar al sindicato de corrupción, cuando ellos han sido los grandes bandidos del presupuesto y del poder. A continuación, publicamos un comunicado del Grupo de Acción Revolucionaria, una de las organizaciones que integran MGG.

¡Abajo la ocupación policiaca y militar de Luz y Fuerza del Centro!
¡Fuera PFP y ejército de Luz y Fuerza!
¡Apoyo total a los trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas!
Casi a la media noche del sábado 10 de octubre, la Presidencia de la República publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se extingue el organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro (LyFC).
Cientos de elementos de la Policía Federal tomaron ya las instalaciones principales de Luz y Fuerza del Centro de la Ciudad de México, Morelos y Edo. Mex., principalmente.
Los ojos y oídos de todos los millones de mexicanos, contemplan hoy uno de los ataques más fuertes contra la clase obrera de nuestro país y sus organizaciones.
La medida es la culminación de todo un proceso que no empezó hace un mes; es la conclusión de un largo desarrollo de reformas y embestidas que vienen de años atrás contra los trabajadores de la industria eléctrica y la clase trabajadora en su conjunto, para hundir a las paraestatales del ramo y justificar así la entrega de los recursos energéticos a las trasnacionales de la energía. La negativa a aceptar la toma de nota de dirección del SME tan sólo resultó, como era claro desde un inicio, una “justificación” más para concluir con la desaparición de la empresa. Acción que fue de la mano con una voraz campaña de desprestigio a través de los medios de comunicación oficiales contra LyFC y, principalmente, contra su sindicato, el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), a quien el gobierno pretendió siempre adjudicarle la responsabilidad por el estado actual de dicha empresa.
El decreto que firmó por la noche Felipe Calderón Hinojosa pretende también desaparecer a uno de los sindicatos más antiguos y combativos de este país y echar a la calle a miles de trabajadores que operaban en dicha empresa. El gobierno calderonista violentó los derechos elementales de la clase trabajadora y traza con más fuerza el camino que este régimen hambreador seguirá con el conjunto de la clase trabajadora y sus organizaciones. La alerta debe ser máxima ante esta medida.
Mientras algunas direcciones sindicales no dejan los discursos y las medidas de contención de la base trabajadora, el gobierno sigue avanzando y demostrando que va en serio, que no hay espacio de “maniobra política”; que todas aquellas declaraciones de lucha que siempre quedan al aire, son en parte responsables por lo que hoy esta ocurriendo, ya que el régimen de miseria no encuentra una oposición franca y verdaderamente combativa sus planteamientos entreguistas.
Hoy debemos unificarnos tras el eje de la defensa de LyFC, y al SME; por la salida inmediata del ejército y la Policía Federal de las instalaciones de LyFC y el cese del hostigamiento contra el SME. Debemos plantear iniciativas de acciones claras que verdaderamente trastoquen la esencia de este régimen ultra explotador y hambreador; para intervenir decisivamente en esta crisis debemos plantear la huelga nacional en defensa de LyFC, el SME y del conjunto de la industria eléctrica nacional y por la defensa del conjunto de las organizaciones de la clase obrera; debemos intervenir atacando al capital. Empezarnos a dislocar sobre iniciativas “legaloides”, tibias y conciliadoras, está demostrado, no nos llevará a ningún lado.
¡Movilización y la solidaridad con los trabajadores del SME ya!
¡Luchemos por echar abajo este régimen de miseria!
¡Todo el apoyo al SME!
¡Basta de discursos conciliadores, la UNT, el FSM, la CNTE, y el conjunto de las organizaciones de la clase trabajadora debemos emprender acciones de solidaridad con el SME y contra el decreto de Calderón y que necesariamente pasan por plantear el esquema de movilización nacional que desencadene la huelga nacional contra el régimen hambreador de Calderón y sus militares!
Por una alternativa obrera y socialista
¡Luchar, Vencer!
Grupo de Acción Revolucionaria
jueves 8 de octubre de 2009
La falsa República

Existe ya otro México desde hace algún tiempo. Un México de telenovela, donde los gobernantes como Peña Nieto salen en el canal de las estrellas, y hasta se enamoran de ellas. Un México mágico, donde gobiernan los buenos empresarios y nos defiende del crimen organizado. Un Mexico sin presos políticos, pero intolerante con quien detenta el Estado de Derecho.

Esta falsa república, la república de las estrellas, manipula los sucesos -en pro de justificar la militarización del país- secuestros de aviones por fanáticos religiosos, tiroteos entre un subversivo loco y la policía defensora. La veracidad de los eventos ya no importa, sino justificar dotar de armas a la policía en el metro y acusar a cualquiera que levante la voz de posible demente. Los videoescándalos son la herramienta de coptación y subordinación de los políticos corruptos.

Estos medios, que manejan partidos políticos, ponen y quitan secretarios de Estado, adquieren negocios, preferencias económicas, y que, como diria Azcárraga padre, se declaran abiertamente "soldados del presidente" , son culpables de este régimen de hambre que mantienen los poderosos de este país. 51% de los mexicanos están en la pobreza gracias a estos medios de comunicación que ahora pretenden gobernar completamente a México.
En Mexicanos al Grito de Guerra llamamos a luchar por desenmascarar a estos partícipes del pacto de cinismo e impunidad que mantiene esta clase política. Te llamamos a luchar antes de que ellos nos gobiernen, por detener este control pleno de la vida política por estos políticos de la pantalla chica.
viernes 4 de septiembre de 2009
Ya tomaron posesión

147, 500 pesos mexicanos multiplicados por 500 diputados nos dan 73.750 millones de pesos. Desde este primero de septiembre, y con la esperanza que les dure tres años (antes de que les explote el "estallido social"), los abogansters, charros sindicales, narcotraficantes, delicuentes, extorsionadores y representantes de los distintos poderes fácticos se han acomodado ya en su respectiva silla en el congreso de la unión y esperan ajusticiarse estos milloncitos para sus necesarios gastos que conlleva el trabajo legislativo.
Esta bola de rufianes, todos y cada uno de ellos,dirigidos por el represor Francisco Ramirez Acuña, se afirman representantes de la voluntad popular (aun con la ausente participacion electoral y la ilegitimidad del regimen sexenal) y con ello pretenderan, segun ellos, darle una salida a la crisis politica, economica y social que padece nuestra patria.
¿Que salida le daran? Ya avisaron, impuestos disfrazados de diferenciaciones fiscales, despidos masivos a burocratas de nivel bajo, endeudamiento, aumento a los precios, devaluación y control militar del descontento.
Pero algo cimbra los cimientos del congreso, algo perturba al presidente y a los diputados. "El descontento social", el posible "estallido". Desde Calderon hasta el "combativo" PT, toda la clase politica, asustados de que las masas se levanten ante su politica hambreadora, llaman a un "pacto de unidad", a un "dialogo nacional", a darle una salida institucional a esto.
A lo que le tienen miedo es a perder sus privilegios. Ellos son los culpables y ellos tienen que pagarlo. Todas las luchas a lo largo y ancho del pais tienen que encontrar un cauce, por un sistema social mas justo, porque el poder quede en manos del pueblo.
¿Les vamos a permitir terminar su gestión, o vamos a organizarnos y a luchar por cambiar este país?




























































